Querido diario:
Ya no tengo celular y los días han transcurrido de lo más tranquilos. También me di cuenta mientras miraba un partido de básquet que la vida siempre está en otra parte. Que jamás se me van a quitar las rebabas. Que Estoy siempre a punto. Nunca disparo. Sólo apunto. Que ya tengo veintisiete años y que cómo se nos ha ido la vida y no suben nuestras cargas masivas. Que lo único que vale la pena es llegar en la noche a la casa y acurrucarme en el novio. Que estamos solos, bien pinches solos. Que todo es tan cuadrado. Que quiero volver a pesar 58 kg.
1 comentario:
Con razón, te dejé un mensaje grabado de cumpleaños en tu whatsapp y no lo recibiste :(
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