21.8.14




pero qué felicidad que desde hace ya tanto tiempo te tengo mi almendritornasol, con tus pelos y tus besos y tu voz de maracuyá y que me hagas de esta vida una fiesta en pijamas y que nunca nos falten los quesos ni yogures deliciosos. jamás dudaré del poder de un abrigo. lo único que siempre lamentaré, es no haberte puteado antes. 

No hay comentarios: