21.1.14


yo nunca he sabido qué se siente ser normal porque siempre algo o alguien se ha encargado de hacerme sentir exactamente lo contrario, como mis brazotes o las compañeras de la primaria con sus tamaños estándares de niñas o la vecina del departamento de abajo que siempre me molestaba y gritaba gorda y yo no podía salir de la casa sin miedo a que me hicieran algo así que me limitaba a mirar por la ventana todas las tardes. luego en el trabajo me alegro de no encajar porque qué hueva ser una mujer estándar que se levanta a las cinco am a peinarse y maquillarse y llegar con tenis puestos porque no es capaz de hallar unos zapatos bonitos, cómodos y funcionales, y además qué horror nadie tiene buena ortografía y yo no puedo confiar en alguien que tranaja en oficina y no sea capaz de saber escribir. y siempre están ahí jactándose de sus carreras y de sus puestos pero escriben bien feo. ahora que por otro lado, como soy invisible y nunca suficiente nadie me considera para absolutamente nada, ni vacantes, ni recuerdan mi cumpleaños, y me invitan a sus putas fiestas dos horas antes, pero cámara culeros hay un dios y todo lo ve.

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