27.9.13



y ya pensándolo bien, también habré traumado a alguien ese día que me oriné en los carritos chocones. imagino toda la secuencia: algún niño feliz subiéndose, sintiendo el asiento mojado, a lo mejor se dio cuenta y gritó y le dio asco y vomitó y se mezcló todo en una masa asquerosa, a lo mejor la madre fue la que lo notó cuando su retoño salió mojado y le pusieron una tunda porque creyó que él fue el que se orinó y para que aprendiera lo dejó en calzones el resto del día. quizás nada de esto ocurrió nunca. mil disculpas sinceras. es algo así.

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