14.5.13

De cómo empecé a ser insignificante



en realidad el título es mentira porque no sé cómo ni cuándo empecé a ser insignificante, lo que sí tengo claro es el momento en el que me di cuenta de que lo era:

estaba en el cch y ángel era mi amigo, de esos con los que disfruto de agredir unilateralmente la relación, entonces entre menos caso me hacía más me interesaba y aja ese círculo vicioso. una vez no tuve alguna clase así que se me hizo fácil caminar dos horas buscándolo por toda la escuela, estaba lloviendo y qué. pues lo encontré cinco minutos antes de que la siguiente clase comenzara pero había valido la pena para sólo saludarlo, hasta que me dijo ay no te vayas vamos a platicar y yo así de no puedo tengo clase ya me tengo que ir y entonces, las palabras decisivas: ¿de qué tienes clase? ¿ya me habías dicho? ah, es que no me importa, es tan insignificante y como no entendí si lo decía por mi o por la clase, le pregunté y nomás me dijo: ash, las dos.

3 comentarios:

MariaSandia dijo...

Escribes bien bonito.

Magrathea. dijo...

Ay. ¿Fue sarcasmo?

Está así a propósito porque es como lo recuerdo, todo torcido y de corrido, así me hablan las voces en mi cabeza sobre las cosas que pasaron.

Bueno, ya.

Te extraño, María.

):

MariaSandia dijo...

No fue sarcasmo. De verdad escribes bonito.