3.10.11

Muy felices octubres. Aplausos.





El sueño del medio día. El insomnio después porque no llegas y me preocupas y si te pasa algo me moero. Bailar en la madrugada en un parque. El frío al usar vestido en casi otoño. Usar vestido sin calzones (y que sólo tú lo sepas. -Ahora ya no, ahora todos lo saben-). El mensaje de texto matutino. Bendita dosis de endorfinas. Pterodáctilos naciendo y revoloteando todo el día. Ver unicornios. Marearse. Tardar una hora en encontrar Insurgentes. Besarte después de intentar emborracharme. Besarte espontáneamente con sabor a café. Despertar y sólo atinar a decir "¿Estás vivo?". Despertar otra vez y que seas lo primero que veo. Tener miedo secretamente de que me dejes. Perdidos en Tokio dos veces. Stalkearte y sentir que sí me vas a dejar. Éric Alfred Leslie Satie. El día más rico de mi vida. Tener una denuncia previa. Que todos juntos no sean mas que dos cacahuates. Cuidarte a distancia. Bailar como muppet en el auto. Enojarme en el parque y querer desaparecer. Enojarme en Yogurtland y querer desaparecer de ahí también. El restaurante del fin del mundo con todo el aire sobre nosotros y ser en ese momento las únicas personas. Que el zorro entre por la ventana. Encontrar la calle adecuada. Hacer preguntas en los momentos más inoportunos. Tirarme al suelo cuando quiero arrojarme por la ventana. Huir al sillón de la gente que no quiere tener hijos. Luego cambiar de opinión y llamar al bebé Almendra. Que vengas de otro planeta. Leerte Crave y que llores. Que nuestras uñas combinen. Perder condones e inventar unos a prueba de agua. La foto más bonita que sólo vive en mi mente. Que me digas que haces cosas bellísimas para no ensuciar. Y todo lo que aun falta. Y lo que no cupo también.

1 comentario:

zeltzin alvarado dijo...

pterodáctilos en la panza :)