Hoy estoy muy triste. Por el mundo entero. Porque se murió Steve Jobs de cáncer de páncreas como mi abuelita. Porque van a ser ocho años este ocho de octubre de su aniversario luctuoso. Por Gandhi. Porque también está muerto y porque si no lo estuviera se deprimiría seguramente. Por la estatua de Gandhi a la que a veces le ponen flores, a veces taburetes de concreto y otras veces gente que hace yoga muy temprano. Por la estatua que está cerquita de la suya y porque no sé quién es pero se ve que le daba mucho el aire y porque quiero una foto a su lado, mientras uso un abrigo. Por los cubos de hielo que dejaron abandonados en Chapultepec. Porque no vamos a llegar sin zapatos a pisarlos para que luego me de un infarto o algo así en el pecho. Por lo reemplazable que resulto. Porque una pendeja me empujó en el metro. Porque nos has estado engañando y no le veo la necesidad a eso. Porque va a venir Moby. Porque ando por la vida sin poder peinarme y despintarme bien las uñas. Porque en la mañana se subió un tipo que apestaba al camión. Porque me siento incapaz de entrar a un baño público sin querer vomitar. Porque no puedo vomitar. Porque no tengo a quién ponerle el disfraz de monstruo azul que vi ayer. Porque me muero de miedo por tener bebés. Porque Douglas Adams jamás pudo ver el Autoestopista en el cine. Porque Lázaro Blanco jamás pudo ver su exposición en la Casa del Lago. Porque abril se llevó a mi perro y ya no le puedo cantar que bonitos ojos tienes debajo de esas dos cejas. Porque me da mucho miedo que se muera mi madre y que jamás haya hecho nada bueno por ella. Porque se murió Capulina. Porque el de aquí junto no me cae bien. Porque eres un imbécil y si algo tengo que agradecer, es que me enseñaras a no llamar más de una vez cuando me mandan al buzón. Porque es mi blog, y me le muero encima si quiero.
2 comentarios:
Porque se murió Capulina
te hice algo. no te vayas a enojar.
Publicar un comentario