Soñé contigo:
Todavía no amanecía y ya me iba al trabajo. Entraba en la cocina -donde hacía mucho aire- para despedirme de mi mamá, pero me decía: "¡Hoy no tienes que ir a trabajar!".
Salías de no sé dónde sin mencionar palabra alguna, yo confundida usando el uniforme del jueves, tú con quiénsabequé puesto. Sólo me mirabas. Te abrazaba fuerte (más violenta que afectuosamente) y te preguntaba si nos podíamos entonces regresar a dormir, porque tenía mucho frío y ganas de meterme a las cobijas, o al colchón, como la última vez.
Todavía no amanecía y ya me iba al trabajo. Entraba en la cocina -donde hacía mucho aire- para despedirme de mi mamá, pero me decía: "¡Hoy no tienes que ir a trabajar!".
Salías de no sé dónde sin mencionar palabra alguna, yo confundida usando el uniforme del jueves, tú con quiénsabequé puesto. Sólo me mirabas. Te abrazaba fuerte (más violenta que afectuosamente) y te preguntaba si nos podíamos entonces regresar a dormir, porque tenía mucho frío y ganas de meterme a las cobijas, o al colchón, como la última vez.
4 comentarios:
yo ya te había leído me tuviste una noche en la madrugada leyendo y no puedo decirte hasta donde quede, pero si fueron muchas. grande
Qué lindo sueño. Gracias por pasarte a mi blog.
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
no fué un sueño, si pasó
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