11.2.10



Soñé contigo:




Todavía no amanecía y ya me iba al trabajo. Entraba en la cocina -donde hacía mucho aire- para despedirme de mi mamá, pero me decía: "¡Hoy no tienes que ir a trabajar!".



Salías de no sé dónde sin mencionar palabra alguna, yo confundida usando el uniforme del jueves, tú con quiénsabequé puesto. Sólo me mirabas. Te abrazaba fuerte (más violenta que afectuosamente) y te preguntaba si nos podíamos entonces regresar a dormir, porque tenía mucho frío y ganas de meterme a las cobijas, o al colchón, como la última vez.


4 comentarios:

Fernanda ARce dijo...

yo ya te había leído me tuviste una noche en la madrugada leyendo y no puedo decirte hasta donde quede, pero si fueron muchas. grande

Iván Sierra dijo...

Qué lindo sueño. Gracias por pasarte a mi blog.

CORAZON DE CENICERO dijo...

Este comentario ha sido eliminado por el autor.

ah sí dijo...

no fué un sueño, si pasó