8.10.09

Todas esas cosas que uno dice sin pensarlo demasiado pero que al final nadie recuerda.





Que también adoptes la autodestrucción aunque los letreros de la carretera te hablen y que yo no quiera que te pase nada porque eres lo bonito de la vida no solo los jueves ni cuando me atrevo a decirlo por mensaje sino todos los días y que llore cuando me dices que te vas a morir y que luego vienes por mi y que yo siempre haya querido ser viuda y tú quieras hacer una película sobre eso y que te enojes y que me de miedo pensar y sentir porque estoy cansada de haberlo hecho durante todo este tiempo y que me cuentes muchas veces las mismas historias y que conozca tu vida en 24 horas y que tenga mucho sueño pero no me pueda dormir porque no sé cuándo te vas a ir y que mis preguntas sobre tus cambios anímicos sean imprudentes y que te tires al piso cuando suena Yann Tiersen y que no me digas que la basura si tenía gusanos por pena y que me hagas creer que todo el cabello que está tirado en el piso tiene vida de noche y que tu mente siempre esté en modo shuffle y por eso me hagas reír tanto hasta quedar afónica al día siguiente y nadie en el trabajo se me acerque por miedo a toda la locura que puedo contener. Que los moscos me piquen 17 veces en la misma pierna y no pueda dejar de rascarme pero sonría al recordar que vale la pena tirarse en el pasto descubriendo gustos similares hasta que anochezca y encontrar música que ni sabía que tenía y sentir el aire mientras conduces y perdernos siempre en el mismo lugar aunque así ya es más seguro que llegaremos y no traer zapatos la mayoría del tiempo y que desintegres personas famosas en la mente y que no se borren los mensajes de la piel aunque talle y que me duelan los brazos y respondas con palmaditas de ánimo y que te estaciones en un lugar donde no puedo abrir la puerta intencionalmente cuando uso vestido pero luego lo niegues aunque los borrachos y los niños siempre digan la verdad y que te pida por favor que no te vayas y que vivas en mi vitrina del departamento de INFONAVIT porque contigo no hay necesidad de tener pudor alguno aunque sea casi seguro que estaré en la total perdición porque en esta ciudad nada es exacto y que no me importe porque lo que pueda pasar ya está de más pero me sigas dando miedo por momentos porque cuando volvamos a ser niños me matarás pero es que necesito a quién cuidar y a veces tú necesitas que te cuiden y que nunca contestes el teléfono y piense que ya te mataron o te perdiste o te comieron o Tat twam así pero después me convenza de lo contrario porque tu vida es un milagro y que quieras que escriba algo aquí que te deje sin palabras aunque sea un señor muy maricón con tanta cursilería y que te haya dicho todo eso pero no lo recuerdes y ahora tenga que repetirlo rápido y sin signos de puntuación y sin poder articular frases porque sigo sin confiar en mi memoria que todo distorsiona.




1 comentario:

Falso Contreras dijo...

los signos de puntuación salen sobrando en la vida real.
así es más endemoniadamente hermoso,
dejar fluir,
como hablar sin respirar
aunque no recuerdes nimadres.