Debería estar más asustada, sin embargo lo mejor que pude hacer es no
peinarme en señal de indiferencia. No quisiera hacer esto sola, pero la verdad
es que siempre lo he hecho de ese modo.
Cuando te cansas de leer entre líneas y de asociar el café con una presencia
ajena, lo mejor que te puede pasar es encontrarte a alguien tan
real como para que cambie su
celular cuando ya te habías aprendido el viejo número, y que días después te
mande canciones que alegren tu jornada laboral.
Ahora sólo pienso en que no puedo esperar a tener 60 años para viajar gratis en
el metro y tener una de esas computadoras que te permiten olfatear la imagen que
el monitor ofrece.
21.10.09
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3 comentarios:
Tu blog esta bonito. Digo; todo escrito es ilegible, pero se ve bonito.
Hoy soñé contigo, y eras un señor, el Sr. Domingo.
No quiero pensar en tener 60 años. No existe canción que por más alegre que sea, embellezca un día.
Mi foto es hermosa, vela.
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