las once de la mañana, y son las seis de la tarde.
las tres y son las seis de la tarde.
las dos de la mañana y son las putas seis.
usurpan tu cuarto y en un arrebato de dignidad te largas para darte cuenta que realmente no tienes donde ir.
nadie te grita “espera un segundo” bajo el umbral más acogedor del mundo.
la vida siempre está en otro lado.
3 comentarios:
Deberías leer los comentarios del blog, porque últimamente tengo ganas de vivir muchas cosas en apariencia insignificantes, pero sé que son las que le dan forma a los días.
-Y me gustaría que tú estuvieras en ellos-
nos gusta lo que escribes
aunque no nos gusta sentirlo
tampoco que seamos muchos
y que a nadie le importe
.......................
vientos!!!
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