Escuchar el flujo sanguíneo. Contracciones constantes e involuntarias de los músculos faciales. Todo esto debe ser un enorme rompecabezas de casualidades, irregular como trapecio. Me gusta la simpleza de lo complicado; por eso agradezco su incapacidad de expresión verbal.
Cuando descubrí el poder de mi memoria para conservar detalles mínimos, decidí comenzar a olvidar. Gratificante es tenerle de inquilino mental por tiempo indefinido.
Días largos. Como liga estirada y podrida que está a punto de reventarse. Me arrastro, porque de otra manera ya no sé avanzar. Planicie anímica. Se siente como estar dentro de una burbuja donde todo pasa y yo, inmune, ya sin ser parte de nada.
Todo el miedo del mundo -de mi mundo- cabe -o cabía- en sus brazos.
Sólo no le soñaba cuando estaba a mi lado. Me entume sentirle tan cerca y tenerle tan lejos. Parezco drogadicto con síndrome de abstinencia. ¿Cómo puede estarse tanto tiempo con alguien, sin involucrarse en su vida? La indiferencia y el desapego a todo como consuelo de lo que nunca fué-no es-nunca será.
El problema de todo es pensarlo a largo plazo. No me importaba que me aplastara el brazo. Para dormir cómoda estaban la soledad y las noches restantes. Es triste despertarse sabiendo que no soy la única que le tiene como primer pensamiento. Soy inconsistente como gelatina mal cuajada. No sé en qué punto terminó mi libertad de expresión y comenzó el atentado contra su mente. Es un lujo porque en estos tiempos no puedo permitirme confiar en la gente. Es un lujo porque siempre he creído que las mejores cosas pasan una vez a la semana. Es un lujo porque al enamorarse, comienzan a ser necesarias cosas sin las que antes se vivía cómodamente. Se sabe que algo es insano cuando la mente comienza a generar toda clase de sucesos imposibles. Yo no quiero tener todo en la vida, sólo quiero tenerle.
Cuando descubrí el poder de mi memoria para conservar detalles mínimos, decidí comenzar a olvidar. Gratificante es tenerle de inquilino mental por tiempo indefinido.
Días largos. Como liga estirada y podrida que está a punto de reventarse. Me arrastro, porque de otra manera ya no sé avanzar. Planicie anímica. Se siente como estar dentro de una burbuja donde todo pasa y yo, inmune, ya sin ser parte de nada.
Todo el miedo del mundo -de mi mundo- cabe -o cabía- en sus brazos.
Sólo no le soñaba cuando estaba a mi lado. Me entume sentirle tan cerca y tenerle tan lejos. Parezco drogadicto con síndrome de abstinencia. ¿Cómo puede estarse tanto tiempo con alguien, sin involucrarse en su vida? La indiferencia y el desapego a todo como consuelo de lo que nunca fué-no es-nunca será.
El problema de todo es pensarlo a largo plazo. No me importaba que me aplastara el brazo. Para dormir cómoda estaban la soledad y las noches restantes. Es triste despertarse sabiendo que no soy la única que le tiene como primer pensamiento. Soy inconsistente como gelatina mal cuajada. No sé en qué punto terminó mi libertad de expresión y comenzó el atentado contra su mente. Es un lujo porque en estos tiempos no puedo permitirme confiar en la gente. Es un lujo porque siempre he creído que las mejores cosas pasan una vez a la semana. Es un lujo porque al enamorarse, comienzan a ser necesarias cosas sin las que antes se vivía cómodamente. Se sabe que algo es insano cuando la mente comienza a generar toda clase de sucesos imposibles. Yo no quiero tener todo en la vida, sólo quiero tenerle.
2 comentarios:
¿Cómo puede estarse tanto tiempo con alguien, sin involucrarse en su vida? La indiferencia y el desapego a todo como consuelo de lo que nunca fué-no es-nunca será.
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Tu y yo somos como un torcido reflejo.
La esperanza, decía Roa Bastos, es aferrarse al recuerdo de lo que no se tuvo. Podríamos decir lo mismo del "amor".
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